Testimonios

Después se supo que en las primeras horas de la brutal embestida habían muerto miles de panameños, civiles y militares. Según cifras y comentarios, de los propios norteamericanos, en pocas horas habían muerto, comparativamente, más panameños que norteamericanos durante toda la guerra del Vietnam. Eso según las cifras de los norteamericanos, archiconservadoras, porque según las nuestras, por cada soldado norteamericano muerto de Vietnam a lo largo de quince años, murieron comparativamente, doce panameños en unas pocas horas. Porque no se contentaron con bombardear el Cuartel Central, ubicado en pleno corazón de El Chorrillo, sino que también le tiraron a los alrededores para que los defensores del Cuartel no tuviesen hacia donde huir y para matar civiles, porque eso es parte del terror, que la guerra psicológica quiere infundir en su enemigo. Y este terror debe ser proporcional y a escala de la cantidad y la calidad de la gente a la que quieren aterrorizar. En el caso panameño, era la población entera, que tenía una larga tradición antimperialista. Una pequeña cantidad de muertos no era suficiente.
-Chuchú Martínez

En estos barrios, las personas se conocen más por el apodo que por sus nombres y así se les registró. Por ejemplo: Platero y su mujer. A otra que murió, la llamaban la Sorda. Un señor que tomaba mucho, que se llamaba Miguel Acosta, según supe, salió a saludar a las fuerzas invasoras con mucha bulla y los tipos le dispararon. Se quemó con la casa. Nadie estaba para recoger a nadie.
-Héctor Collado

En una ocasión, aproximadamente a las 2 de la mañana, me asomé a la ventana y vi un avión que volaba muy bajito. ese avión disparaba unas lanzas de candela muy fuerte. el avión subía y, cuando bajaba, hacía la descarga. Ví que estalló una bomba e inmediatamente las casas se prendieron. --¡Corran, vengan a ver, se están prendiendo las casas de la 25 abajo! --les dije a mis hijos. La gente salía corriendo en medio de las llamas.
-Madre de niño impedido

Hace 23 años estaba incomunicado en Nuevo Arraiján, con 2 nenas de 9 y 11 meses, sin un dólar encima, dejé el auto en el taller un viernes si no me falla la memoria, pagué con lo poco que tenía la reparación con el compromiso de retirarlo en la mañana siguiente y salir a trabajar (era un taxi), pero no pude salir por más de 4 días, si no hubiera tenido a una vecina bondadosa y altruista mis hijas ni leche hubieran podido tomar, este ángel en la tierra me alertó de la última lata de leche en el kiosco de la barriada me dió 10 dólares y nunca aceptó de vuelta los mismos! Cuando pudimos salir y pasamos en un colectivo por El Chorrillo y La Vía España; quedamos sin aliento ante tanta destrucción, nos enterábamos de algo que nunca debió suceder...
 -Ricardo Lasso Herrera

Vivía en el edificio Quince Pisos, Calle 5 y Amador Guerrero. El 22 de diciembre, todo estaba en calma y todo el mundo tranquilo en su apartamento. Yo, por ejemplo, estaba viendo a los helicópteros, tenía un niño en el balcón e iba a bañar al "baby" cuando, como a las 3 de la tarde, de manera sorprendente, empezaron a bombardearnos. Corrimos y nos metimos en una de las recámaras.
-Rosa Góndola

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