La guerra sicológica de la invasión a Panamá

Por José Luis Rodríguez Pittí, ingeniero, investigador, escritor y editor
Cuando Estados Unidos bombardeó e invadió Panamá el 20 de diciembre de 1989, llevaba casi dos años trabajando en una operación de manipulación sicológica que siguió hasta bien entrado el año 1990 (1).
Los encargados eran los miembros del Cuarto Grupo de Operaciones Sicológicas (4th Psychological Operations, PSYOP), hoy conocido como el ‘4th Military Information Support Group', con sede en el Fuerte Bragg, Carolina del Norte, cuyo lema es ‘Verbum vincet' (la palabra vencerá).
LOS INTERESES OCULTOS
Como en toda operación de esta naturaleza (2), se buscaba influir en las «emociones, motivaciones, razonamiento objetivo y a la larga en el comportamiento» de los individuos, grupos y autoridades de ambos países.
A los de Panamá, para que aceptaran la invasión como una ‘liberación'; a los de EE.UU., para que vieran la guerra injusta a la que sometían a un país muy pequeño, de menos de 1% de su población, como un ‘regalo' de democracia y justicia.
Como objetivo no declarado, no sólo de la operación sicológica, sino de todo el proyecto de invasión, se quería contrarrestar al Subcomité del Senado sobre Terrorismo, Drogas y Operaciones Internacionales, dirigido por John Kerry, que desde 1986 sostenía que el gobierno de ese país no había hecho nada en cuanto al narcotráfico en la región (3) y, desligar a Reagan y a Bush (en pleno periodo electoral) de las razones que en ese entonces eran desconocidas por el público y que serían admitidas por la CIA en 1998 (4): que el gobierno estadounidense apoyó a los Contra en Nicaragua, inundando de la droga crack la ciudad de Los Ángeles, California, para financiarlos. Operación en la que Noriega los había apoyado.
Podría decirse que para el equipo de especialistas en guerra sicológica iba a ser un trabajo fácil. Para que lo fuera más, a los pocos meses de empezar, en febrero de 1989, a Noriega le levantaron cargos por narcotráfico y lavado de dinero.
Con ello era más sencillo convencer a la opinión pública de EE.UU. de que se trataba de un monstruo capaz, él solo, de poner en peligro a los casi 250 millones de habitantes de ese país. En Panamá, donde Noriega tenía problemas crecientes, ni siquiera los que hacían negocios con él lo iban a defender de las acusaciones de EE.UU..
Así, antes del conflicto armado, el trabajo involucró la manipulación de medios (5, 6) de comunicación locales e internacionales, trasmisiones de radio, por teléfonos y máquinas de fax (no existía el internet, así que caricaturas, noticias y artículos circulaban como facsímiles); movimientos de tropas y ejercicios en territorio panameño; y el aprovechamiento de cada bravuconada de Noriega, como la golpiza a Ford y el asesinato de su guardaespaldas, la famosa escena con el machete, o la balacera frente al Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa en la que murió el infante de marina Robert Paz.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Los documentos y publicaciones citadas en el artículo
1. Friedman, H. A. U.S. PSYOP in Panama (Operation Just Cause)
2. ‘Joint Publication 1-02, DOD Dictionary of Military and Associated Terms. US DOD, 8 de noviembre, 2010
3. Informe del Subcomité del Senado sobre Terrorismo, Drogas y Operaciones Internacionales, presidido por John Kerry, publicado en diciembre de 1988
4. CIA admits it overlooked Contras' links to drugs (http://www.cnn.com/US/ 9811/03/cia.drugs/). CNN, November 3, 1998.
5. Emily Davidson. Espectros y daños colaterales: memoria mediáticas de la invasión estadounidense de Panamá. A contra corriente. Vol 12, No 1, Otoño 2014, 30-53.
6. Cohen, J.; Cook, M. How Television Sold the Panama Invasion. The media go to war.
7. Sandler, S. ‘Cease resistance: it's good for you: a history of U.S. Army combat psychological operations'. United States Army Special Operations Command, Directorate of History and Museums. 1996.
8. Phillips, R.C. Operation JUST CAUSE: The Incursion Into Panama. Didactic Press, 2015.
9. Walker, G. ‘At the Hurricane's Eye'. Ballantine Books, 1993.
10 Meena, B.; Perotti, R. (editores). ‘From Cold War to New World Order: The Foreign Policy of George H. W. Bush'. Praeger , 2002.
Y durante la guerra (7), consistió en el uso de volantes, camisetas y pancartas previamente diseñadas; la deshabilitación de las transmisiones que se opusieran a la invasión; la publicación en los periódicos de caricaturas creadas para este conflicto por un tal Tim Wallace, alias LOBO, que ni siquiera hablaba español pero que usaba muy bien los elementos de la cultura y la política panameña; noticias controladas en medios impresos, radiales y televisivos (memorable la visita a la casa de Noriega donde se mostraban enormes bolsas blancas con el logo del Banco Nacional de Panamá, llenas de dinero y parafernalia de la utilizada para la santería, religión que en Panamá los más conservadores relacionan con la brujería y en Estados Unidos con el Vudú); el uso de altoparlantes con música estridente o mensajes leídos por hispanohablantes; las llamadas telefónicas directas con informaciones o amenazas; la distribución de pancartas alusivas a la extradición de Noriega o a la bienvenida a las tropas invasoras, tanto en cartón como en tela; todo el material necesario para lograr que los miembros del ejército panameño entregaran sus armas y pasaran a formar parte de la nueva policía, para la que ya se habían diseñado hasta las placas (con un mensaje alusivo, de orgullo renovado, a los que aceptaran ser miembros) y los emblemas que siguieron usándose; permisos para portar armas para ser firmadas por las nuevas autoridades y, para los más bravos, carnés de afiliación a los boinas negras arnulfistas con los colores de esa agrupación.
LA CAMPAÑA DE MANIPULACIÓN
Tal vez no sabremos nunca si otros actos fueron planificados y su ejecución dirigida por esta organización para convencer a la opinión pública de la supuesta justicia de esta guerra no declarada.
Lo que sí sabemos es que Noriega, que en 1970 fue alumno de la Escuela de Operaciones Sicológicas de la Armada de EE.UU. en Fuerte Gulick, en Panamá, no pudo con la avalancha de información y terminó buscando santuario en la iglesia antes de entregarse a los EE.UU., mientras que los miembros de las Fuerzas de Defensa se rindieron rápidamente.
El panameño común, constantemente manipulado por la televisión comercial, fue aun menos capaz de enfrentar esta parte sicológica de la guerra y, a pesar de las imágenes de El Chorrillo incinerado y sus miles de habitantes desplazados, de los carros aplastados en las calles y las historias de vecinos de todos los sectores de la ciudad de Panamá, Colón o Río Hato heridos de bala o muertos por unos muy eficientes soldados, hoy recordamos las imágenes, que le dieron la vuelta al planeta, de la gente celebrando la llegada de las tropas estadounidenses.
Manipulados por una propaganda muy bien tramada, el día después de Navidad, los canales de televisión controlados por los militares ocupantes revelaron que Noriega tenía dos días de estar refugiado en la embajada del Vaticano.
No sabemos con certeza por qué demoraron ese tiempo en revelarlo, pero fue una información mantenida en secreto hasta ese momento. Las escenas transmitidas, que podemos ver en internet hoy, muestran el área controlada por tropas estadounidenses en varios vehículos artillados, sobrevolada por enormes helicópteros de guerra, y un grupo de personas que se había reunido en el área durante la tarde, portando pancartas en español y en inglés: ‘Noriega must be judged not exiled'; ‘Asilo no! Justicia'; ‘Otro Noriega nunca más'; ‘Justicia justicia justicia'.
Luego, las personas declarando ante las cámaras de manera contundente sobre la necesidad, no de juzgar a Noriega, sino de entregarlo: «Pero nosotros no estamos de acuerdo en que Noriega se quede aquí en Panamá. Si los gringos vinieron por él, se lo tienen que llevar a él y a los secuaces». A partir de esa transmisión, la gente comenzó a llegar al área voluntariamente. Recibieron con gusto (aunque no sólo esa noche y en ese lugar) camisetas con las banderas de los dos países, mensajes de bienvenida, paz y agradecimiento por la libertad y la democracia.
LOS RESULTADOS DEL EXPERIMENTO
Nadie se preguntó cómo pudo imprimirse ese material a favor de la invasión, si la circulación de las personas estaba restringida y la ciudad de Panamá había sido desmantelada por un saqueo general, sin contar que el país llevaba meses casi detenido, con los bancos cerrados por un largo embargo internacional, y las imprentas y locales publicitarios, entre otros comercios no indispensables, cerrados por falta de dinero.
Preguntas que no se hacían en ese entonces y todavía no se hacen. En la mente de la mayoría de los panameños siguen grabadas varias ideas, que persisten a pesar del paso de los años y de otras evidencias.
Por ejemplo, a pesar de tantos libros de tácticas militares publicados en EE.UU. en los que se describen las batallas (8) que se dieron en Panamá y Colón, incluyendo la del antiguo aeropuerto de Paitilla, que resultó en la mayor cantidad de muertos para los afamados Navy Seals (9), la mayoría todavía cree que los estadounidenses no encontraron ninguna resistencia.
Aún con la información conocida de médicos, enfermeras y otro personal, además de conductores de ambulancias, carros de bomberos y taxis que pusieron en riesgo su vida, muchos de ellos heridos o muertos tratando de llegar a los hospitales o atendiendo las múltiples emergencias que se dieron esa noche de destrucción, es común que se siga diciendo que durante la invasión el panameño actuó de manera cobarde.
A pesar de la disponibilidad de tantos videos (hoy en internet) tomados por el mismo ejército de los EE.UU., mostrando la intensidad del bombardeo al que fue sometido El Chorrillo durante toda la noche, todavía se repite que las viejas casas de madera de ese barrio fueron incendiadas por allegados a Noriega al día siguiente. Casas que, en tiempos de paz, se incendiaban constantemente de forma accidental.
Aunque hoy sabemos que la ubicación de Manuel Antonio Noriega al momento de iniciarse las hostilidades era conocida por EE.UU., que manejaba sus operaciones de inteligencia para toda la región desde Panamá, se insiste que los muertos, los miles de desplazados, sobre todo los de El Chorrillo, pero también los llevados desde Río Hato, eran necesarios para atraparlo y sacarlo del poder.
Y se sigue creyendo que el repudiado saqueo era inevitable y no el crimen de guerra que fue, imperdonable para el ejército profesional más poderoso del mundo, que durante esta ocupación militar tenía la obligación de realizar las funciones policiales, bomberiles y de otras organizaciones civiles desmanteladas por ellos desde la primera noche.
Por supuesto, no todos los planes de esta organización funcionaron debidamente, como fue el caso de la música estridente que usaron para amedrentar a Noriega, acto que, aunque cautivó al público, fue muy criticado por diversos expertos militares (10). Sin embargo, la operación fue tan exitosa que sabemos que mucho de lo que aplicaron en Panamá fue utilizado en mayor escala, y de forma refinada, en las guerras siguientes en las que EE.UU. participó (1) .
LA RECONSTRUCCIÓN DE LA MEMORIA
En Panamá, es indiscutible que el 4th PSYOP Group logró su cometido de influir en la mente de la gente para que aún, casi tres décadas después, vean la invasión y todas sus consecuencias horrorosas como algo inevitable, y como el regalo de una liberación.
Urge ahora a los panameños reconstruir los hechos, revelar la verdad, investigar todo lo relacionado con esta guerra no declarada, contar y nombrar a los muertos, que no pueden seguirse viendo como material descartable en una lucha de poderes, exaltar a los héroes y corregir el daño realizado por estas organizaciones dedicadas a la manipulación sicológica y cultural.
Daño más terrible, por sus efectos a largo plazo, que toda la destrucción causada al país por los bombardeos.

Especial - Publicado en La Estrella de Panamá. NACIONAL. 20 de diciembre de 2016:
http://laestrella.com.pa/panama/nacional/guerra-sicologica-invasion-panama/23977148

Las artes se manifiestan sobre la Invasión




"El tema de la invasión en la literatura panameña"

Tomado del blog La Mirada del Nuchu del escritor Carlos Fong

El tema de la invasión en la literatura panameña Con motivo de la conmemoración de los 27 años de
la Invasión del ejército de los Estados Unidos a Panamá queremos traer un texto que escribimos hace 8 años para leerlo en una mesa de ponencias en la Feria Internacional del Libro en Cuba en el 2009. Solo hemos añadido un par de nombres de autores y obras. La literatura panameña con tema de la Invasión ha crecido desde entonces. 

Al final, publicamos una extensa bibliografía sobre los libros de la invasión que la investigadora Ileana Gólcher publicó en un largo artículo llamado Los libros de la Invasión en el 2010. Aquí solo publicamos la bibliografía de aquel importante trabajo que pueden conocer haciendo clip en el título. Solo faltaría actualizarlo. 

Con esta bibliografía de la profesora Gólcher y nuestro pequeño trabajo queremos hacer un aporte al tema de cómo la cultura del libro ha construido lo que se puede llamar la literatura de la invasión. Hace falta aún seguir registrando e incluso hacer un estudio de cómo la cultura desde todos sus sectores ha abordado el tema de la Invasión. Hay propuestas desde las artes visuales, la danza, las artes escénicas, el arte callejero, el muralismo, las artes alternativas, el performance, la pintura, entre otras áreas de la cultura. Es un trabajo que hay que rescatar y sistematizar. Mientras tanto, aquí está nuestro grano de arena desde la literatura.

"Comisión 20 D rendirá informe"

Periodista Ana María Valdés. La Estrella de Panamá. 18/12/16

La Comisión 20 de diciembre, instalada para investigar los hechos ocurridos durante la invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989, realizará este martes una rendición de cuentas en el Paraninfo de la Universidad de Panamá a las 9:30 am.
El acto, abierto a todo público, forma parte del ciclo de actividades que se realizarán durante la fecha, como conmemoración a los trágicos sucesos.
27 AÑOS DESPUÉS
Las actividades comienzan con el acto de romería a las 7:00 am, en el Jardín de Paz con representantes del Estado y de la Asociación.  Seguido, la Comisión rendirá un informe en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, a las 9:30 am, donde dará a conocer su cronograma de trabajo.


La AFAC 1989, el Movimiento de Adecentamiento de la Universidad de Panamá (MOVADUP), así como la Alianza Estratégica Nacional, invitan, a la las 4:00 pm, a la ‘Marcha Negra', que saldrá del Monumento de los Caídos, en El Chorrillo, para marchar hasta la Plaza 5 de Mayo.
Por su parte, Frenadeso anunció su marcha hacia la embajada de Estados Unidos en Clayton, a las 10:00 am.
SOBRE LA COMISIÓN
Hace una semana se anunció que la Fundación Ciudad del Saber será responsable de administrar los fondos destinados por el Ministerio de Relaciones Exteriores a la Comisión 20 de Diciembre, que investiga los hechos relacionados con la invasión de Estados Unidos a Panamá, el 20 de diciembre de 1989.
La medida está contemplada en un convenio firmado por la Comisión y la Fundación Ciudad de Saber.
Juan Planells Fernández, presidente del grupo, indicó que al momento en que el convenio sea refrendado por la Contraloría General de la República, se deberán transferir los fondos, que ascienden a $916,000.  

La investigación, a juicio de Planells, deberá concluir en dos años. Su objetivo fundamental es determinar la cifra exacta de personas fallecidas entre el 20 de diciembre y el fin de la ocupación de las fuerzas militares estadounidenses en el país.
Svetlana Inés Jaramillo, Maribel Jaén Cocherán, Rolando Murgas Torrazza y Enrique M. Illueca acompañarán a Planells en la labor investigativa.  Según los comisionados, ellos desempeñarán sus funciones ad honorem , junto a un equipo técnico de trabajo para investigar.

Ver noticia en: http://laestrella.com.pa/panama/nacional/comision-20-rendira-informe/23976786

El Faro: Panamá anuncia proceso de reconciliación 25 años después de invasión de EEUU

[Foto El País CR]  Canciller Isabel Saint Malo,
Presidente de la Rep. Juan Carlos Varela,
Presidenta de Asoc. de Caídos del 20 de Dic. Trinidad Ayola
"Varela se convirtió este sábado en el primer mandatario panameño en presidir los actos de homenaje en honor a las víctimas de la intervención militar estadounidense, que produjo oficialmente 500 muertos, aunque organizaciones de derechos humanos elevan esa cifra a varios miles.
"Después de 25 años es positivo y es un aliento para los familiares de las víctimas, pero para que haya reconciliación tiene que haber justicia", dijo a la AFP Trinidad Ayola, presidenta del comité de víctimas de la invasión.
"Lo mínimo que esperamos es que Estados Unidos nos pida perdón", añadió Ayola, viuda de un teniente de la aviación panameña."
Ver noticia: http://www.elfaro.net/es/201412/internacionales/16362/Panam%C3%A1-anuncia-proceso-de-reconciliaci%C3%B3n-25-a%C3%B1os-despu%C3%A9s-de-invasi%C3%B3n-de-EEUU.htm

Otramérica: 25 años de la invasión de EEUU a Panamá y la verdad sigue desaparecida

"Mientras los medios de comunicación convencionales en Panamá celebran el aniversario con lugares comunes o con la personificación del mal en el Manuel Antonio Noriega, mientras se diluye en el olvido la responsabilidad del único agresor (Estados Unidos), mientras el silencio del ruido se hace espacio en los libros de Historia oficiales, queremos recordar que el olvido no borra la verdad, solo la oculta.
Olmedo Beluche, en el libro La verdad sobre las invasión, escribe: En una sola noche las tropas norteamericanas asesinaron 100 veces más panameños que 21 años de régimen militar. En una sola semana se hicieron 100 veces más prisioneros políticos que los que hubo durante los 5 años de régimen norieguista.  Según lo reconoce el mismo Comando Sur, aquí se mataron centenares de civiles inocentes que no estaban en combate. Se ultimó a soldados y personas que estaban prisioneras. Murieron niños y mujeres embarazadas. Hay que denunciar también el trauma psicológico vivido esa noche por miles de personas, especialmente los niños de El Chorrillo. Nada de lo dicho aquí  implica una defensa del general Noriega y sus métodos antidemocráticos, pero sí queda claro que, quienes fueron sus aliados por muchos años (durante más de una década estuvo en la planilla de la CIA) son mucho más perversos e hipócritas."
Ver más: http://otramerica.com/temas/25-anos-la-invasion-eeuu-panama-la-verdad-sigue-desaparecida/3310

Invasión estadounidense a Panamá cumple 25 años

(Tomado de La Nación -Mundo. 19/12/2014)
"Bautizada como Operación "Causa Justa" , lo que ya desde su mismo nombre supone una afirmación valorativa, la acción supuso el despliegue de más de 27.000 soldados para someter a una Guardia Nacional panameña muy inferior, desmoralizada, dividida, mal armada y poco entrenada, y capturar a su jefe, el exgeneral Manuel Antonio Noriega.
"No fue un uso de la fuerza justo" , dijo a EFE el académico de la Universidad del Sur de California Eytan Gilboa, que aseguró que la invasión se podía haber evitado con una mejor coordinación dentro del propio gobierno de Estados Unidos y una diplomacia más efectiva.
Para Gilboa, especialista en comunicación y conflictos, "la invasión de Panamá no cumplió ninguno" de los criterios que pueden justificar un conflicto, es decir, la "casus belli" , el despliegue desproporcionado de fuerza, los daños y bajas que se ocasionan, sobre todo a civiles, y el incumplimiento de las leyes de la guerra."
Ver noticia:  http://www.nacion.com/mundo/centroamerica/Invasion-estadounidense-Panama-cumple-anos_0_1458254258.html

La Invasión: aún arde en la memoria

(Por Manuel Orestes Nieto)


Al cumplirse 25 años de la invasión a Panamá, el gobierno nacional instruyó oficialmente un programa de actos para honrar la fecha, a los caídos y “reconciliar al país” o “cerrar las heridas”. 

Entre los eventos, el presidente Juan Carlos Varela encabezó la romería en el Jardín de Paz el  20 de diciembre y puso flores en las tumbas de los asesinados y de los encontrados en la única fosa común que se ha podido abrir en un cuarto de siglo.  Se anunció la creación de una Comisión que presidirá la Vicepresidenta Isabel De Saint Malo de Alvarado, para atender asuntos relativos a la invasión. Se comprende que son pasos que debe dar la nación panameña para fijar -en su justa dimensión histórica y sin hoyos negros- los sucesos de la invasión a Panamá y sus estragos.

La noche del 20 de diciembre de 1989 comenzó el charco de sangre, el más devastador crimen que le ha tocado vivir y morir con saña a nuestro pueblo.  La muerte artera entró a Panamá en la nocturnidad, desde el aire y desde dentro de la tierra entonces ocupada -en las riberas del Canal- por el ejército de los Estados Unidos.   

Después de esos días nunca más fuimos los mismos, aunque no lo sepamos del todo aún; aunque hayamos quedado atrapados en el pavor del impacto que nos produjo la invasión, en el silencio vergonzoso y ocultarnos a nosotros mismos los daños, las heridas e incluso hasta asumir una especie de amnesia colectiva.

La vejación a la patria es una página que no se puede pasar. 25 años después es ya demasiado tiempo; al país se le debe una respuesta a la severa y amarga pregunta que sigue en pie y que es un reproche para el invasor y, quizás, más terrible para nosotros los panameños: ¿Cuántos murieron en la invasión a Panamá?  Los cadáveres volatilizados no se podrán recuperar, pero sí los que fueron tirados a fosas comunes. ¿Cuántos son, quiénes son y dónde están?  Los asesinados no pueden quedar en la bruma y el olvido.

Desde esos terribles días de diciembre de 1989 sabemos que hay fosas comunes diseminadas en la tierra patria, que algunos fueron lanzados al mar, compatriotas que fueron sacados en aviones aborrecibles y llevados a un país de América Central; también hay fosas en áreas revertidas; testimonios de que cerca de Corte Culebra hay un enterramiento enorme e igualmente a orillas del mar, al fondo del Chorrillo, bajo concreto, cerca de la Cinta Costera; y así, en otros lugares de la tierra panameña.  Esas fosas no se han abierto; en los años noventa se señalaban lugares precisos y luego vino el silencio que se tragó la información. Los  masacrados están esperando aún con sus osamentas quebradas. Los destrozados y escondidos como basura de la guerra, nos enrostran que los borramos de nuestras vidas y nos hicimos los olvidadizos.  Nos reclaman que no hemos tenido el coraje suficiente para esclarecer la verdad sobre esta masacre, la más espantosa y trágica de nuestra historia. 

La invasión es aún una llaga abierta que arde aún en la memoria. Por ello, reitero nuevamente: ¿Cuántos fueron los asesinados durante esa ocupación general del país, fulminante y cruel? ¿Por qué las cifras no son las cifras reales de los que mataron y todo se ha quedado hasta ahora así? 

Esos compatriotas nos piden que lo saquemos de allí; sus familias han rumiado calladas el hueco de esta pérdida. Año tras año hemos mirado para el otro lado.. déjalo así… tranquilo…no hagas olas, no preguntes mucho, no escarbes ni te metas a revolver este asunto... fueron los gringos.. pero ya deja eso en paz, no van a resucitar… ya deja eso…  Pues, creo que no, que así no es.  Es infame que se le imponga a Panamá una página de deshonra y cargar con ese menosprecio, esa irreverencia cómplice de dejar atrás a sus hijos muertos sin explicación. 

A este gesto oficial deben seguirle acciones comprometidas y diligentes para  esclarecer la verdad de aquella barbarie que nos maltrató. Es irrenunciable que se recabe la información, se recupere la que ha desaparecido, se encuentren y se abran todas las fosas donde están cientos y cientos de compatriotas acribillados esperando.

A ellos les debemos la responsabilidad que por años hemos esquivado: encontrarlos a como de lugar y entregarlos a sus familiares; superar este insostenible olvido envuelto en sangre vidriada.  La nación tiene el derecho histórico de acogerlos  en la memoria colectiva, en nuestro memorial patriótico, inscribirlos en nuestra historia de mártires y héroes. Son vidas panameñas que cegó una invasión salvaje y avasalladora y que no pueden quedarse -como algo que nunca sucedió- en el limbo de nuestra historia. 

Firme para Petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

La Dra. Gilma Camargo, abogada de sobrevivientes de la invasión hace el siguiente llamado:
En mayo de 1990 con el apoyo de abogados progresistas presentó una Petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.  La Comisión simplemente no rinde una decisión ante este caso presentado por el pueblo panameño.  Convencidos de que hemos ganado y que la Comisión no pretende confrontar a los Estados Unidos, les pido que por favor firmen esta petición que hemos lanzado a nivel mundial. Hay dos  peticiones con el mismo contenido. Solicitamos que firme  y comparta los enlaces de la forma más amplia posible.  Estamos solicitando firmas para obligar a la OEA a rendir una decisión en el caso de las víctimas civiles de la invasión. 

Firme aquí:  http://www.change.org/es/peticiones/dr-emilio-%C3%A1lvarez-icaza-longoria-solicitamos-a-la-comisi%C3%B3n-interamericana-de-derechos-humanos-de-la-oea-rendir-la-decisi%C3%B3n-a-favor-de-las-v%C3%ADctimas-de-la-invasi%C3%B3n-a-panam%C3%A1?share_id=zywiVCDipx&utm_campaign=twitter_link&utm_medium=twitter&utm_source=share_petition

El legado de la invasión del 20 de diciembre de 1989

(Por Marco A. Gandásegui hijo.  13/12/2013)

Los panameños conmemoramos el 20 de diciembre, el vigésimo cuarto aniversario de la invasión militar norteamericana. Murieron, según algunos, centenares de niños, mujeres y hombres. Otros calculan que perdieron la vida miles de personas inocentes. La invasión de EEUU tuvo como principal objetivo, podemos decirlo ahora tras más de dos décadas, generar un cambio radical en el sistema político de gobierno. Efectivamente, se ha producido un cambio radical en la forma de dirigir el país. Las instituciones militares – ambas de factura de EEUU - que encabezaron los gobiernos durante 21 años (1968-1989) fueron reemplazadas por un sistema de partidos políticos. Los militares que gobernaron utilizando la Guardia Nacional entre 1968 y 1983, decían que querían instaurar un régimen democrático participativo (Asamblea de Representantes). Nunca lo lograron. En 1983 los militares le cambiaron el nombre a la antigua institución castrense y la bautizaron con el nombre de las Fuerzas de Defensa de Panamá (FDP). Después de la invasión norteamericana en 1989, el nuevo sistema partidista proclamó como meta la democracia 'representativa'. Tampoco lo han logrado. El régimen militar de la Guardia Nacional cuyo jefe era Omar Torrijos le legó a quienes se apoderaron del sistema político a partir de 1989 el control económico de la ruta de tránsito, las valiosas tierras revertidas de la antigua Zona del Canal y la vía acuática que une a los dos océanos más grandes de la tierra. 

Ver más:  http://marcoagandasegui13.blogspot.com/2013/12/el-legado-de-la-invasion-del-20-de.html

Demanda contra los Estados Unidos

Dra. Gilma Camargo, Abogada de los reclamantes
La impunidad en la invasión de los Estados Unidos a Panamá, se pone en evidencia en este titánico Caso presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en el cual, los reclamantes sostienen que el Gobierno de los Estados Unidos violó los principios fundamentales de no intervención consagrados en la Carta de la OEA que prohíbe categóricamente la acción militar de un Estado miembro en contra de otro y estipula que "los actos de agresión contra la soberanía de un Estado americano serán considerados un acto de agresión contra los otros Estados americanos."

En este caso las víctimas se identifican como  civiles, quienes no estaban comprometidos en el combate y pese a ello sufrieron la muerte de miembros de sus familias, daños personales y destrucción de hogares y propiedades como  resultado directo de la acción militar indiscriminada llevada a cabo por fuerzas de los Estados Unidos durante la invasión violando los siguientes artículos de la Declaración Americana sobre Derechos y Deberes del Hombre: 

-Artículo I el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad  
-Artículo VII el derecho de protección a la maternidad y a la infancia  
-Artículo IX el derecho a la inviolabilidad del domicilio  
-Artículo XIV el derecho al trabajo y a una justa retribución  
-Artículo XXIII el derecho a la propiedad  
-Artículo XXVIII el derecho a la seguridad de todos y "las justas exigencias del bienestar general y del desenvolvimiento democrático" [de los peticionarios].

La abogada es la doctora Gilma Camargo, quien representa 72 familias que interpusieron esta demanda denominada Salas y Otros versus Estados Unidos. La demanda tiene una connotación histórica importante para el país y la región por lo cual sería un caso de referencia.

Link del caso en la CIDH: http://www.cidh.oas.org/annualrep/93span/cap.III.estadosunidos10.573.htm

Link de entrevista a la Dra. Gilma Camargo: http://www.melodijoadelita.com/2012/12/a-23-anos-los-muertos-siguen-siendo-un.html 

Testimonios

Después se supo que en las primeras horas de la brutal embestida habían muerto miles de panameños, civiles y militares. Según cifras y comentarios, de los propios norteamericanos, en pocas horas habían muerto, comparativamente, más panameños que norteamericanos durante toda la guerra del Vietnam. Eso según las cifras de los norteamericanos, archiconservadoras, porque según las nuestras, por cada soldado norteamericano muerto de Vietnam a lo largo de quince años, murieron comparativamente, doce panameños en unas pocas horas. Porque no se contentaron con bombardear el Cuartel Central, ubicado en pleno corazón de El Chorrillo, sino que también le tiraron a los alrededores para que los defensores del Cuartel no tuviesen hacia donde huir y para matar civiles, porque eso es parte del terror, que la guerra psicológica quiere infundir en su enemigo. Y este terror debe ser proporcional y a escala de la cantidad y la calidad de la gente a la que quieren aterrorizar. En el caso panameño, era la población entera, que tenía una larga tradición antimperialista. Una pequeña cantidad de muertos no era suficiente.
-Chuchú Martínez

En estos barrios, las personas se conocen más por el apodo que por sus nombres y así se les registró. Por ejemplo: Platero y su mujer. A otra que murió, la llamaban la Sorda. Un señor que tomaba mucho, que se llamaba Miguel Acosta, según supe, salió a saludar a las fuerzas invasoras con mucha bulla y los tipos le dispararon. Se quemó con la casa. Nadie estaba para recoger a nadie.
-Héctor Collado

En una ocasión, aproximadamente a las 2 de la mañana, me asomé a la ventana y vi un avión que volaba muy bajito. ese avión disparaba unas lanzas de candela muy fuerte. el avión subía y, cuando bajaba, hacía la descarga. Ví que estalló una bomba e inmediatamente las casas se prendieron. --¡Corran, vengan a ver, se están prendiendo las casas de la 25 abajo! --les dije a mis hijos. La gente salía corriendo en medio de las llamas.
-Madre de niño impedido

Hace 23 años estaba incomunicado en Nuevo Arraiján, con 2 nenas de 9 y 11 meses, sin un dólar encima, dejé el auto en el taller un viernes si no me falla la memoria, pagué con lo poco que tenía la reparación con el compromiso de retirarlo en la mañana siguiente y salir a trabajar (era un taxi), pero no pude salir por más de 4 días, si no hubiera tenido a una vecina bondadosa y altruista mis hijas ni leche hubieran podido tomar, este ángel en la tierra me alertó de la última lata de leche en el kiosco de la barriada me dió 10 dólares y nunca aceptó de vuelta los mismos! Cuando pudimos salir y pasamos en un colectivo por El Chorrillo y La Vía España; quedamos sin aliento ante tanta destrucción, nos enterábamos de algo que nunca debió suceder...
 -Ricardo Lasso Herrera

Vivía en el edificio Quince Pisos, Calle 5 y Amador Guerrero. El 22 de diciembre, todo estaba en calma y todo el mundo tranquilo en su apartamento. Yo, por ejemplo, estaba viendo a los helicópteros, tenía un niño en el balcón e iba a bañar al "baby" cuando, como a las 3 de la tarde, de manera sorprendente, empezaron a bombardearnos. Corrimos y nos metimos en una de las recámaras.
-Rosa Góndola

"Estados Unidos nunca pagó"

"Lo primero que pedimos a Estados Unidos es una indemnización al país en su conjunto por la masacre de la invasión" dijo a la AFP Trinidad Ayola, quien preside la asociación de víctimas por la intervención norteamericana. "Claro que a uno le gustaría que el responsable de esto, que fue el ex presidente estadounidense George Bush, fuera juzgado. Sería lo ideal", dijo Ayola.

En mayo de 1990, un grupo de setenta panameños presentó una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Washington, en la que se pide condenar a los Estados Unidos "por los daños causados" y "violar la soberanía del país" (...) "La Comisión no ha rendido una decisión por la razón más obvia: tiene temor a decir que el pueblo panameño le ha ganado una demanda a los Estados Unidos por una invasión", dijo a la AFP la abogada de las víctimas panameñas, Gilma Camargo.

"Este caso no tiene que caminar por la Corte Interamericana sino por el Tribunal (penal Internacional) de La Haya, pero para eso tiene que haber un gobierno que se atreva", dijo a la AFP el catedrático en derecho internacional, Julio Yao. "Estados Unidos nunca pagó un solo centavo ni por las muertes ni por las millonarias pérdidas económicas que ocasionó ni durante ni antes de la invasión", añadió.

Vídeos

 
Cáncer Ortega y su célebre Ra-ta-ta-ta-ta
Presentación durante el Homenaje despedida a Chuchú Martínez en 1991 en el Paraninfo de la Universidad de Panamá.



Canción 20 de Diciembre de Rubén Blades


 
Performance realizado por el Teatro Carilimpia
"Un Salto a la Memoria" El Chorrillo, diciembre de 2011


 
Canción 2,500 Vidas. Grupo Maleza